Sri Caitanya Caritamrita

Madhya-lila
Capítulo 10: El regreso del Señor a Jagannatha Puri

Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias al Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, quien es como una nube que derrama agua sobre campos de cereal, que se comparan a devotos que sufren por la falta de lluvia. La separación de Sri Caitanya Mahaprabhu es como la sequía, pero, cuando el Señor regresa, Su presencia es como una lluvia nectárea que cae sobre los cereales y los salva de la muerte.
Texto* 2: ¡Toda gloria al Señor Caitanya! ¡Toda gloria a Nityananda! ¡Toda gloria a Advaitacandra! ¡Y toda gloria a todos los devotos del Señor Caitanya!
Texto* 3: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu partió hacia el sur de la India, el rey Prataparudra llamó a Sarvabhauma Bhattacarya a su palacio.
Texto* 4: Cuando Sarvabhauma Bhattacarya fue a ver al rey, éste le ofreció un asiento con todo respeto y le pidió noticias de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 5: El rey dijo al Bhattacarya: «He oído que una gran personalidad ha venido de Bengala y Se aloja en tu casa. También he oído que es sumamente misericordioso.
Texto* 6: «He oído también que esa gran personalidad te ha favorecido grandemente. En todo caso, eso es lo que escucho de muchas personas distintas. Ahora, mostrándote misericordioso conmigo, debes hacerme el favor de acordar una cita con Él.»
Texto* 7: El Bhattacarya contestó: «Todo lo que has oído es verdad, pero en lo que a la cita se refiere, es muy difícil.
Texto* 8: «Sri Caitanya Mahaprabhu pertenece a la orden de vida de renuncia y está muy desapegado de las cosas de este mundo. Vive en lugares apartados, y ni en sueños concede audiencias a un rey.
Texto* 9: «Pese a todo, yo habría tratado de organizar tu cita, pero acaba de salir de viaje al sur de la India.»
Texto* 10: El rey preguntó: «¿Por qué Se ha ido de Jagannatha Puri?».El Bhattacarya contestó: «Así son los pasatiempos de las grandes personalidades.
Texto* 11: «Los grandes santos van a los lugares de peregrinaje para purificarlos. Por esa razón, Caitanya Mahaprabhu está visitando muchos tirthas y liberando a muchísimas almas condicionadas.
Texto 12: «“Los santos de tu categoría son en sí mismos lugares de peregrinación. A causa de su pureza, son compañeros constantes del Señor y, por lo tanto, pueden purificar incluso los lugares de peregrinación.”
Texto 13: «El vaisnava viaja a los lugares de peregrinaje para purificarlos y rescatar a las almas condicionadas. Ése es uno de los deberes del vaisnava. En realidad, Sri Caitanya Mahaprabhu no es una entidad viviente, sino la Suprema Personalidad de Dios. Por consiguiente, es un controlador plenamente independiente, pero, desde Su posición como devoto, lleva a cabo las actividades propias de un devoto.»
Texto* 14: Al escuchar esto, el rey contestó: «¿Por qué dejaste que Se fuera? ¿Por qué no te postraste a Sus pies de loto y Le hiciste quedarse aquí?».
Texto* 15: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Sri Caitanya Mahaprabhu es la Suprema Personalidad de Dios y es completamente independiente. Como es el Señor Krsna mismo, no depende de nadie.
Texto* 16: «Aún así, hice grandes esfuerzos para que Se quedase aquí, pero como Él es la Suprema Personalidad de Dios completamente independiente, no tuve éxito.»
Texto 17: El rey dijo: «Bhattacarya, tú eres la persona más culta y de más experiencia que yo conozco. Por eso, cuando me dices que Sri Caitanya Mahaprabhu es el Señor Krsna, yo lo doy por cierto.
Texto* 18: «Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu regrese, deseo verle aunque sólo sea una vez, para que mis ojos alcancen la perfección.»
Texto* 19: Sarvabhauma Bhattacarya contestó: «Su Santidad el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu regresará muy pronto. Me gustaría tener un buen alojamiento para Él, un lugar solitario y tranquilo.
Texto* 20: «La morada del Señor Caitanya debe ser un lugar muy aislado y, a la vez, cercano al templo de Jagannatha. Por favor, medita en esta propuesta y dame un lugar adecuado para Él.»
Texto* 21: El rey contestó: «La casa de Kasi Misra es exactamente el lugar que necesitas. Está cerca del templo y está muy aislada, tranquila y silenciosa».
Texto* 22: Tras la conversación, el rey quedó muy ansioso esperando el regreso del Señor. Sarvabhauma Bhattacarya fue entonces a ver a Kasi Misra para transmitirle el deseo del rey.
Texto 23: Al escuchar la propuesta, Kasi Misra dijo: «Soy muy afortunado de que Sri Caitanya Mahaprabhu, el Señor de todos los prabhus, vaya a residir en mi casa».
Texto* 24: Así, todos los habitantes de Jagannatha Puri, conocida también con el nombre de Purusottama, estaban muy ansiosos de ver de nuevo a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 25: Cuando todos los habitantes de Jagannatha Puri llegaron a sentir una ansiedad extrema de reunirse de nuevo con el Señor, Él regresó del sur de la India.
Texto* 26: Al saber del regreso del Señor, todos se sintieron muy felices. Entonces, fueron a ver a Sarvabhauma Bhattacarya y le dijeron lo siguiente.
Texto* 27: «Por favor, organízalo para que podamos ver a Sri Caitanya Mahaprabhu. Sólo por tu misericordia podemos alcanzar el refugio de los pies de loto del Señor.»
Texto* 28: El Bhattacarya contestó a la gente: «Mañana, el Señor estará en casa de Kasi Misra. Yo me encargaré de que todos vosotros podáis verle».
Texto* 29: Sri Caitanya Mahaprabhu llegó al día siguiente y, lleno de entusiasmo, fue con Sarvabhauma Bhattacarya a ver el templo del Señor Jagannatha.
Texto* 30: Todos los sirvientes del Señor Jagannatha dieron remanentes de la comida del Señor a Sri Caitanya Mahaprabhu. A Su vez, Caitanya Mahaprabhu les abrazó a todos.
Texto* 31: Después de ver al Señor Jagannatha, Sri Caitanya Mahaprabhu salió del templo. El Bhattacarya Le llevó a la casa de Kasi Misra.
Texto* 32: Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu llegó a su casa, Kasi Misra se postró inmediatamente a Sus pies de loto, entregándose a sí mismo con todas sus posesiones.
Texto* 33: Sri Caitanya Mahaprabhu mostró entonces a Kasi Misra Su forma de cuatro brazos. Entonces, aceptándole como sirviente, el Señor le abrazó.
Texto* 34: A continuación, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó en un lugar preparado para Él, y todos los devotos, con el Señor Nityananda Prabhu al frente, Le rodearon.
Texto* 35: Sri Caitanya Mahaprabhu estaba muy feliz de ver Sus habitaciones, en las que se habían tenido en cuenta todas Sus necesidades.
Texto* 36: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Este lugar es idóneo para Ti. Por favor, acéptalo. Kasi Misra tiene la esperanza de que así lo hagas».
Texto* 37: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi cuerpo os pertenece a vosotros. Por eso, estoy de acuerdo con lo que digáis».
Texto* 38: Después de esto, Sarvabhauma Bhattacarya se sentó a la derecha del Señor y Le fue presentando a todos los habitantes de Purusottama, Jagannatha Puri.
Texto* 39: El Bhattacarya dijo: «Mi querido Señor, todas estas personas, habitantes de Nilacala, Jagannatha Puri, estaban muy ansiosas de tener un encuentro contigo.
Texto* 40: «En Tu ausencia, han sido como pájaros cataka sedientos, llorando de desaliento. Por favor, acéptales.»
Texto 41: Sarvabhauma Bhattacarya presentó en primer lugar a Janardana, diciendo: «He aquí a Janardana, sirviente del Señor Jagannatha. Él ofrece servicio al Señor cuando llega el momento de renovar Su cuerpo trascendental».
Texto 42: Sarvabhauma Bhattacarya continuó: «Éste es Krsnadasa, que lleva un bastón de oro, y él es Sikhi Mahiti, que se encarga de escribir.
Texto 43: «Él es Pradyumna Misra, el líder de todos los vaisnavas. Es un gran servidor de Jagannatha, y su nombre es Dasa.
Texto* 44: «Él es Murari Mahiti, el hermano de Sikhi Mahiti. Su única posesión son Tus pies de loto.
Texto* 45: «Aquí están Candanesvara, Simhesvara, Murari Brahmana y Visnudasa. Ellos están siempre ocupados en meditar en Tus pies de loto.
Texto 46: «Él es Paramananda Prahararaja, también llamado Mahapatra. Es sumamente inteligente.
Texto* 47: «Todos estos devotos puros son como los adornos de Jagannatha Puri. Meditan constantemente en Tus pies de loto, sin desviación.»
Texto* 48: Tras esta presentación, todos se postraron, tendiéndose como varas en el suelo. Sri Caitanya Mahaprabhu fue muy misericordioso con todos ellos y les abrazó uno a uno.
Texto 49: En ese momento llegó Bhavananda Raya con cuatro de sus hijos. Todos ellos se postraron a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 50: Sarvabhauma Bhattacarya continuó: «Él es Bhavananda Raya, el padre de Sri Ramananda Raya, que es su hijo mayor».
Texto* 51: Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó a Bhavananda Raya y, con gran respeto, le habló de su hijo, Ramananda Raya.
Texto* 52: Sri Caitanya Mahaprabhu honró a Bhavananda Raya diciendo: «En este mundo mortal no hay palabras para describir las glorias de una persona que tiene por hijo a una joya como Ramananda Raya.
Texto* 53: «Tú eres Maharaja Pandu en persona, y tu esposa es Kuntidevi misma. Tus hijos, enormemente inteligentes, son representantes de los cinco Pandavas.»
Texto 54: Tras escuchar la alabanza de Sri Caitanya Mahaprabhu, Bhavananda Raya dijo: «Yo pertenezco a la cuarta clase del orden social, y me ocupo en asuntos mundanos. Soy sumamente caído, pero Tú, a pesar de ello, me has tocado. Eso demuestra que eres la Suprema Personalidad de Dios».
Texto 55: En reconocimiento a la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, Bhavananda Raya dijo también: «Yo, con mi hogar, mis riquezas, mis sirvientes y mis cinco hijos, me entrego a Tus pies de loto.
Texto* 56: «Mi hijo Vaninatha se quedará a Tus pies de loto para atenderte siempre y sin demora en lo que Tú ordenes y para servirte.
Texto* 57: «Mi querido Señor, por favor, considérame un familiar Tuyo. No dudes en ordenarme lo que desees en el momento en que lo desees.»
Texto* 58: Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó el ofrecimiento de Bhavananda Raya diciendo: «Acepto sin dudarlo, pues tú no eres un extraño para Mí. Vida tras vida has sido Mi sirviente, junto con los miembros de tu familia.
Texto* 59: «Sri Ramananda Raya llegará en cinco o siete días. Cuando él llegue, Mis deseos estarán satisfechos. Su compañía Me da un gran placer.»
Texto* 60: Diciendo esto, Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó a Bhavananda Raya. El Señor entonces tocó la cabeza de sus hijos con Sus pies de loto.
Texto* 61: Entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu envió a Bhavananda Raya de regreso a casa. Vaninatha Pattanayaka fue el único que se quedó como sirviente personal.
Texto* 62: Sarvabhauma Bhattacarya pidió entonces a la gente que se marchase. Después, Sri Caitanya Mahaprabhu llamó a Kala Krsnadasa, que había acompañado al Señor durante Su viaje por el sur de la India.
Texto* 63: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Mi querido Bhattacarya, piensa un instante en la naturaleza de este hombre que fue conmigo al sur de la India.
Texto* 64: «Él abandonó Mi compañía para relacionarse con los bhattatharis, pero Yo le rescaté de su compañía y le traje aquí.
Texto 65: «Ahora que le he traído aquí, le pido que se vaya. Puede irse a donde quiera, pues ya no soy más responsable de él.»
Texto* 66: Al escuchar que el Señor le rechazaba, Kala Krsnadasa se echó a llorar. Sri Caitanya Mahaprabhu, sin embargo, no le prestó atención y salió inmediatamente para almorzar.
Texto 67: Después de esto, los demás devotos, encabezados por Nityananda Prabhu, Jagadananda, Mukunda y Damodara, pensaron en un plan.
Texto* 68: Los cuatro devotos del Señor pensaron: «Necesitamos a una persona que vaya a Bengala para informar a Sacimata de la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu a Jagannatha Puri.
Texto* 69: «Cuando reciban la noticia de la llegada de Sri Caitanya Mahaprabhu, devotos como Advaita y Srivasa, vendrán a verle, sin duda alguna.
Texto 70: «Así pues, enviemos a Krsnadasa a Bengala.» Diciendo esto, mantuvieron a Krsnadasa ocupado en el servicio el Señor y le reconfortaron.
Texto* 71: Al día siguiente, todos los devotos dijeron a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Por favor, danos permiso para enviar a una persona a Bengala.
Texto* 72: «Madre Saci y los devotos, encabezados por Advaita Prabhu, se sienten muy tristes, porque no han recibido la noticia de que has regresado de Tu viaje por el sur de la India.
Texto 73: «Es necesario que alguien vaya a Bengala y les lleve la auspiciosa noticia de Tu regreso a Jagannatha Puri.»
Texto* 74: Fue así como enviaron a Bengala a Kala Krsnadasa, dándole remanentes de la comida del Señor Jagannatha en cantidad suficiente para repartirlos allí.
Texto* 75: Kala Krsnadasa fue entonces a Bengala; en primer lugar fue a Navadvipa para ver a madre Saci.
Texto* 76: Al llegar a casa de madre Saci, Kala Krsnadasa en primer lugar le ofreció reverencias y le entregó los remanentes de comida [maha-prasadam]. Entonces le dio la buena nueva de que Sri Caitanya Mahaprabhu había regresado de Su viaje por el sur de la India.
Texto* 77: Esta buena noticia dio mucho placer a madre Saci, así como a Srivasa Thakura y a los demás devotos de Navadvipa.
Texto* 78: Al saber del regreso del Señor Caitanya a Puri, todos se sintieron muy contentos. Krsnadasa fue entonces a casa de Advaita Ācarya.
Texto* 79: Tras ofrecerle reverencias respetuosas, Krsnadasa dio maha-prasadam a Advaita Ācarya. Entonces Le informó con todo detalle de las noticias acerca del Señor Caitanya.
Texto* 80: Cuando Advaita Ācarya Gosvami supo que Sri Caitanya Mahaprabhu había regresado, Se sintió muy complacido. Con un gran éxtasis de amor, emitió un sonido estruendoso y danzó y cantó durante mucho tiempo.
Texto* 81: También Haridasa Thakura se sintió muy complacido de escuchar aquella auspiciosa noticia. Lo mismo ocurrió con Vasudeva Datta, Murari Gupta y Sivananda Sena.
Texto* 82: Ācaryaratna, Vakresvara Pandita, Ācaryanidhi y Gadadhara Pandita se sintieron muy complacidos de escuchar la noticia.
Texto* 83: Srirama Pandita, Damodara Pandita, Sriman Pandita, Vijaya y Sridhara también se sintieron muy complacidos de escucharla.
Texto* 84: Raghava Pandita, el hijo de Advaita Ācarya y todos los devotos se sintieron muy satisfechos. Me resulta imposible nombrarlos a todos.
Texto* 85: Sumamente complacidos, se reunieron todos en casa de Advaita Ācarya.
Texto* 86: Todos los devotos ofrecieron respetuosas reverencias a los pies de loto de Advaita Ācarya; Advaita Ācarya, a Su vez, les abrazó a todos.
Texto* 87: Advaita Ācarya organizó entonces un festival que duró dos o tres días. A continuación, todos tomaron la firme decisión de ir a Jagannatha Puri.
Texto* 88: Todos los devotos se reunieron en Navadvipa y, con el permiso de madre Saci, partieron hacia Niladri, Jagannatha Puri.
Texto* 89: Los habitantes de Kulina-grama —Satyaraja, Ramananda y todos los devotos del lugar— fueron también y se unieron a Advaita Ācarya.
Texto* 90: También Mukunda, Narahari, Raghunandana y los demás devotos de Khanda fueron a casa de Advaita Ācarya para acompañarle a Jagannatha Puri.
Texto* 91: Fue entonces cuando llegó del sur de la India Paramananda Puri. Viajando por la ribera del Ganges, finalmente llegó a Nadia.
Texto* 92: En Navadvipa, Paramananda Puri se alojó en casa de Sacimata. Ella atendió a todas sus necesidades con sumo respeto.
Texto* 93: Mientras se encontraba en casa de Sacimata, Paramananda Puri escuchó la noticia del regreso de Sri Caitanya Mahaprabhu a Jagannatha Puri. Por lo tanto, decidió ir allí lo antes posible.
Texto* 94: Había un devoto de Sri Caitanya Mahaprabhu llamado Dvija Kamalakanta, a quien Paramananda Puri llevó consigo a Jagannatha Puri.
Texto* 95: Paramananda Puri no tardó en llegar a la morada de Sri Caitanya Mahaprabhu. El Señor estaba muy feliz de verle.
Texto* 96: Con gran éxtasis de amor, el Señor adoró los pies de loto de Paramananda Puri; a su vez, Paramananda Puri abrazó al Señor con gran éxtasis.
Texto* 97: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Por favor, quédate conmigo y muéstrame así tu misericordia, aceptando el refugio de Jagannatha Puri».
Texto* 98: Paramananda Puri contestó: «Yo también deseo quedarme contigo. Por eso he venido de Bengala, Gauda, a Jagannatha Puri.
Texto* 99: «En Navadvipa, madre Saci y todos los demás devotos estaban muy contentos de saber de Tu regreso del sur de la India.
Texto* 100: «Todos se disponían a venir aquí para verte, pero yo, al ver que se retrasaban, me vine solo a toda prisa.»
Texto* 101: En casa de Kasi Misra había una habitación aislada, y Sri Caitanya Mahaprabhu se la dio a Paramananda Puri. También le dio un sirviente.
Texto 102: Al día siguiente llegó también Svarupa Damodara. Era un amigo muy íntimo de Sri Caitanya Mahaprabhu y un océano de melosidades trascendentales.
Texto* 103: Cuando vivía en Navadvipa bajo el refugio de Sri Caitanya Mahaprabhu, el nombre de Svarupa Damodara era Purusottama Ācarya.
Texto* 104: Al ver que Sri Caitanya Mahaprabhu había entrado en la orden de renuncia, Purusottama Ācarya se volvió como loco, e inmediatamente fue a Varanasi para entrar en la orden de sannyasa.
Texto* 105: Concluida su iniciación en la orden de sannyasa, su maestro espiritual, Caitanyananda Bharati, le ordenó: «Lee el Vedanta-sutra y enséñalo a todo el mundo».
Texto* 106: Svarupa Damodara era un gran renunciante, además de un gran sabio erudito. De todo corazón, se refugió en la Suprema Personalidad de Dios, Sri Krsna.
Texto* 107: Era muy entusiasta en adorar a Sri Krsna sin perturbaciones, y, por eso, casi en un estado de locura, entró en la orden de sannyasa.
Texto 108: Tras entrar en la orden de sannyasa, Purusottama Ācarya siguió los principios regulativos, renunciando a su coleta y a su cordón sagrado; sin embargo, no vistió las ropas de color azafrán ni aceptó un nombre de sannyasi, sino que permaneció como naisthika-brahmacari.
Texto* 109: Tras recibir permiso de su sannyasa-guru, Svarupa Damodara fue a Nilacala y se refugió en Sri Caitanya Mahaprabhu. Allí, lleno de amor extático por Krsna, disfrutó día y noche de melosidades trascendentales en el servicio del Señor.
Texto* 110: Svarupa Damodara era la máxima expresión de la erudición y la sabiduría, pero no hablaba ni una palabra con nadie. Siempre se quedaba en algún lugar solitario, sin que nadie pudiera saber dónde estaba.
Texto* 111: Sri Svarupa Damodara era la personificación del amor extático, perfecto conocedor de las melosidades trascendentales en relación con Krsna. Él representaba directamente a Sri Caitanya Mahaprabhu como Su segunda expansión.
Texto* 112: Si alguien escribía un libro o componía versos y canciones y quería recitarlos ante Sri Caitanya Mahaprabhu, Svarupa Damodara los examinaba antes y los presentaba de la forma correcta. Sólo entonces Sri Caitanya Mahaprabhu Se mostraba dispuesto a escuchar esas obras.
Texto 113: Sri Caitanya Mahaprabhu nunca Se mostraba complacido de escuchar libros o versos que se opusieran a las conclusiones del servicio devocional. Al Señor no le gustaba escuchar rasabhasa, la superposición de melosidades trascendentales.
Texto 114: Svarupa Damodara solía examinar todas las obras literarias para ver si sus conclusiones eran correctas. Sólo entonces permitía que Sri Caitanya Mahaprabhu las escuchase.
Texto* 115: Sri Svarupa Damodara solía leer los poemas de Vidyapati y Candidasa y el Sri Gita-Govinda de Jayadeva Gosvami. Solía cantar esas canciones, haciendo así muy feliz a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 116: Como músico, Svarupa Damodara era tan experto como los gandharvas, y en comentar las Escrituras era como Brhaspati, el sacerdote de los dioses celestiales. Por lo tanto, la conclusión es que no había gran personalidad que pudiera compararse a Svarupa Damodara.
Texto* 117: Sri Svarupa Damodara Les era muy querido a Advaita Ācarya y a Nityananda Prabhu, y era la vida y el alma misma de todos los devotos, comenzando por Srivasa Thakura.
Texto* 118: Cuando llegó a Jagannatha Puri, Svarupa Damodara se postró a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu y, tendido ante Él, ofreciendo reverencias, recitó un verso.
Texto 119: «¡Oh, océano de misericordia, Sri Caitanya Mahaprabhu! Que se manifieste Tu auspiciosa misericordia, que aleja fácilmente la lamentación material en todas sus formas haciendo que todo se vuelva puro y bienaventurado. En verdad, Tu misericordia despierta la bienaventuranza trascendental y cubre todos los placeres materiales. Con Tu auspiciosa misericordia se superan todas las disputas y desacuerdos entre las distintas Escrituras. Tu auspiciosa misericordia derrama las melosidades trascendentales y hace que el corazón se llene de júbilo. Tu misericordia, que está llena de dicha, siempre estimula el servicio devocional y glorifica el amor conyugal por Dios. Que la bienaventuranza trascendental despierte en mi corazón por Tu misericordia sin causa.»
Texto* 120: Sri Caitanya Mahaprabhu ayudó a Svarupa Damodara a levantarse del suelo y le abrazó. Ambos se llenaron del éxtasis del amor y quedaron inconscientes.
Texto* 121: Cuando recobraron la calma, Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó a hablar.
Texto* 122: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «En un sueño vi que venías, y eso es muy auspicioso. Hasta ahora he sido como un ciego, pero tu llegada aquí Me devuelve la vista».
Texto* 123: Svarupa dijo: «Mi querido Señor, por favor, perdona mi ofensa. Abandoné Tu compañía para ir a otro lugar, y ése fue un gran error de mi parte.
Texto* 124: «Mi querido Señor, yo no poseo ni el más leve rastro de amor por Tus pies de loto. Si lo tuviese, ¿cómo podría haber ido a otro país? Por lo tanto, soy un hombre de lo más pecaminoso.
Texto* 125: «Yo abandoné Tu compañía, pero Tú no me abandonaste. Con Tu cuerda de misericordia, me has atado por el cuello y me has traído de regreso a Tus pies de loto.»
Texto* 126: Svarupa Damodara adoró entonces los pies de loto de Nityananda Prabhu. Nityananda Prabhu, a Su vez, le abrazó con éxtasis de amor.
Texto* 127: Tras adorar a Nityananda Prabhu, Svarupa Damodara recibió, pues era lo adecuado, a Jagadananda, Mukunda, Saṅkara y Sarvabhauma.
Texto* 128: Svarupa Damodara ofreció también oraciones y adoración a los pies de loto de Paramananda Puri, quien, a su vez, le abrazó con amor extático.
Texto* 129: Sri Caitanya Mahaprabhu alojó entonces a Svarupa Damodara en un lugar solitario y ordenó a un sirviente que le surtiese de agua y de lo que pudiera necesitar.
Texto* 130: Al día siguiente, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sentó con Sarvabhauma Bhattacarya y todos los devotos. Juntos, hablaron de los pasatiempos de Krsna.
Texto* 131: En ese momento hizo su aparición Govinda, quien, después de ofrecer reverencias respetuosas, habló con sumisión.
Texto* 132: Soy el sirviente de Īsvara Puri. Mi nombre es Govinda y, siguiendo las órdenes de mi maestro espiritual, he venido aquí.
Texto* 133: «Antes de partir de este mundo mortal para alcanzar la perfección más elevada, Īsvara Puri me dijo que debía ir donde Sri Caitanya Mahaprabhu y ofrecerle servicio.
Texto* 134: «También Kasisvara vendrá aquí después de visitar todos los lugares sagrados. Yo, sin embargo, siguiendo las órdenes de mi maestro espiritual, he venido a toda prisa a presentarme a Tus pies de loto.»
Texto* 135: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Mi maestro espiritual, Īsvara Puri, siempre Me favorece con cariño paternal. Por eso, por su misericordia sin causa, te ha enviado aquí».
Texto 136: Tras escuchar esto, Sarvabhauma Bhattacarya preguntó a Sri Caitanya Mahaprabhu: «¿Por qué razón tenía Īsvara Puri un sirviente de procedencia sudra?».
Texto* 137: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Tanto la Suprema Personalidad de Dios como Mi maestro espiritual, Īsvara Puri, gozan de plena independencia. Por lo tanto, ni la misericordia de la Suprema Personalidad de Dios ni la de Īsvara Puri están sujetas a ninguna regla o regulación védica.
Texto* 138: «La misericordia de la Suprema Personalidad de Dios no se restringe a ninguna circunscripción de casta o credo. Vidura era un sudra, pero Krsna aceptó almorzar en su casa.
Texto 139: «La misericordia del Señor Krsna depende solamente del afecto. Como lo único que Le ata es el afecto, el Señor Krsna actúa de forma muy independiente.
Texto* 140: «En conclusión, y con respecto a la Suprema Personalidad de Dios, las relaciones que se basan en el afecto traen una felicidad millones de veces mayor que las basadas en el temor y la veneración. Por el simple hecho de escuchar el santo nombre del Señor, el devoto se sumerge en la bienaventuranza trascendental.»
Texto* 141: Tras decir esto, Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó a Govinda. Govinda, a su vez, ofreció reverencias respetuosas a los pies de loto de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 142: Entonces, Sri Caitanya Mahaprabhu continuó hablando a Sarvabhauma Bhattacarya: «Analiza esto: para Mí, el sirviente del maestro espiritual es siempre digno de respeto.
Texto 143: «Siendo así, no es adecuado que el sirviente del guru se ocupe en Mi servicio personal. Pero es una orden de Mi maestro espiritual. ¿Qué debo hacer?»
Texto* 144: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «La orden del maestro espiritual es muy potente y no puede desobedecerse. Ése es el mandamiento de los sastras, las Escrituras reveladas.
Texto 145: «“Siguiendo la orden de su padre, Parasurama mató a su madre, Renuka, como si de un enemigo se tratase. Cuando escuchó esto, Laksmana, el hermano menor del Señor Ramacandra, Se ocupó de inmediato en el servicio de Su hermano mayor y aceptó Sus órdenes. La orden del maestro espiritual se debe obedecer sin hacer consideraciones de ningún tipo.”
Texto* 146: «“Si una gran personalidad, un padre en este caso, nos da una orden, debemos cumplirla sin ningún tipo de consideraciones, pues esa orden nos trae buena fortuna a los dos. En particular, Me trae buena fortuna a Mí.”»
Texto* 147: Después de que Sarvabhauma Bhattacarya dijese esto, Sri Caitanya Mahaprabhu abrazó a Govinda y le ocupó en el servicio personal de Su cuerpo.
Texto* 148: Todo el mundo respetaba a Govinda considerándole el sirviente más querido de Sri Caitanya Mahaprabhu; Govinda servía a todos los vaisnavas y velaba por sus necesidades.
Texto* 149: Haridasa el mayor y Haridasa el menor, que eran músicos, así como Ramai y Nandai, solían quedarse con Govinda.
Texto* 150: Todos ellos se quedaron con Govinda para servir a Sri Caitanya Mahaprabhu; por ello, la buena fortuna de Govinda escapa a la comprensión de todos.
Texto* 151: Al día siguiente, Mukunda Datta anunció a Sri Caitanya Mahaprabhu: «Brahmananda Bharati ha venido a verte».
Texto* 152: Mukunda Datta preguntó entonces al Señor: «¿Debo traerle aquí?»Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Brahmananda Bharati es como Mi maestro espiritual. Es mejor que Yo vaya a verle a él».
Texto* 153: Tras decir esto, Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus devotos fueron a ver a Brahmananda Bharati.
Texto 154: Cuando llegaron ante él, Sri Caitanya Mahaprabhu y Sus devotos vieron que estaba vestido con una piel de ciervo. Al ver esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se sintió muy triste.
Texto* 155: Al ver a Brahmananda Bharati vestido con una piel de ciervo, Caitanya Mahaprabhu, fingiendo no haberle visto, preguntó a Mukunda Datta: «¿Dónde está Brahmananda Bharati, Mi maestro espiritual?».
Texto* 156: Mukunda Datta contestó: «Brahmananda Bharati está aquí, ante Tí».El Señor contestó: «Te equivocas. Éste no es Brahmananda Bharati.
Texto* 157: «Debes de estar hablando de otra persona, pues está claro que él no es Brahmananda Bharati. No posees el más mínimo conocimiento. ¿Por qué razón habría de vestirse Brahmananda Bharati con una piel de ciervo?»
Texto* 158: Cuando escuchó esto, Brahmananda Bharati pensó: «Sri Caitanya Mahaprabhu no aprueba que me vista con una piel de ciervo».
Texto* 159: Reconociendo así su error, Brahmananda Bharati pensó: «Ha dicho la verdad. Me he puesto esta piel de ciervo sólo por una cuestión de prestigio. No voy a cruzar el océano de la nesciencia sólo porque me vista con una piel de ciervo.
Texto* 160: «A partir de hoy, nunca más me pondré esta piel de ciervo.» Tan pronto como Brahmananda Bharati tomó esa decisión, Sri Caitanya Mahaprabhu, entendiendo lo que había en su mente, mandó de inmediato que trajesen ropas de sannyasi.
Texto* 161: En cuanto Brahmananda Bharati renunció a la piel de ciervo y se vistió con ropas de sannyasi, Sri Caitanya Mahaprabhu fue a ofrecer reverencias a sus pies de loto.
Texto* 162: Brahmananda Bharati dijo: «Tú instruyes al pueblo con Tu comportamiento. No haré nada que vaya en contra de Tus deseos; de lo contrario, en lugar de ofrecerme reverencias, me dejarás de lado, y eso me causa mucho temor.
Texto* 163: «En este momento, veo dos Brahmanes. Un Brahman es el Señor Jagannatha, que no Se mueve, y el otro Brahman, que Se mueve, eres Tú. El Señor Jagannatha es el arca-vigraha, la Deidad que recibe nuestra adoración, y Él es el Brahman inmóvil. Pero Tú eres el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, y Te mueves de un lugar a otro. Los dos sois el mismo Brahman, el amo de la naturaleza material, pero hacéis dos papeles: uno móvil y otro inmóvil. De modo que, en Jagannatha Puri, Purusottama, viven ahora dos Brahmanes.
Texto* 164: «De los dos, Tú eres el Brahman de color claro, y el otro, el Señor Jagannatha, es negruzco. Los dos estáis liberando al mundo entero.»
Texto* 165: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «En realidad, al decir la verdad, debido a tu presencia aquí, ahora hay dos Brahmanes en Jagannatha Puri.
Texto 166: «Brahmananda y Gaurahari se mueven, mientras que el negruzco Señor Jagannatha permanece fijo e inmóvil.»
Texto* 167: Brahmananda Bharati dijo: «Mi querido Sarvabhauma Bhattacarya, por favor, actúa de mediador en este debate de lógica entre Sri Caitanya Mahaprabhu y yo».
Texto 168: Brahmananda Bharati continuó: «La entidad viviente es localizada, mientras que el Brahman Supremo es omnipresente. Ése es el veredicto de las Escrituras reveladas.
Texto 169: «Sri Caitanya Mahaprabhu me purificó quitándome la piel de ciervo. Eso demuestra que Él es omnipresente y todopoderoso, mientras que yo estoy subordinado a Él.
Texto 170: «“El color de Su cuerpo es dorado, y todo Su cuerpo es como oro fundido. Cada parte de Su cuerpo está muy bien formada y ungida de pasta de madera de sándalo. El Señor ha entrado en la orden de vida de renuncia y Se mantiene siempre equilibrado. Él está firmemente establecido en Su misión de cantar el mantra Hare Krsna, en Su conclusión dualista y en Su paz.”
Texto* 171: «Todas las características que se mencionan en el verso del Visnu-sahasra-nama-stotra son visibles en el cuerpo de Sri Caitanya Mahaprabhu. Sus brazos están adornados con pasta de madera de sándalo y con el cordón que ha recibido de la Deidad de Sri Jagannatha, y ésos son Sus brazaletes.»
Texto* 172: Tras escuchar esto, Sarvabhauma Bhattacarya dio su veredicto diciendo: «Brahmananda Bharati, pienso que la victoria es tuya».Sri Caitanya Mahaprabhu dijo inmediatamente: «Yo acepto todo lo que Brahmananda Bharati ha dicho. En lo que a Mí respecta, es del todo correcto».
Texto* 173: Sri Caitanya Mahaprabhu hizo entonces el papel de discípulo y aceptó a Brahmananda Bharati como maestro espiritual. Entonces dijo: «En un debate con su maestro espiritual, el discípulo sale derrotado».Brahmananda Bharati inmediatamente contrarrestó esas palabras diciendo: «Ésa no es la causa de Tu derrota. La causa es otra.
Texto* 174: « Tu característica natural es que aceptas la derrota a manos de Tu devoto. Te pido que escuches con atención otra de Tus glorias.
Texto 175: «He estado meditando en el Brahman impersonal desde que nací, pero, desde que Te he visto, he experimentado a Krsna en plenitud.»
Texto* 176: Brahmananda Bharati continuó: «Desde que Te he visto, he estado sintiendo la presencia del Señor Krsna en mi mente y Le he estado viendo ante mis ojos. Ahora deseo cantar el santo nombre del Señor Krsna. Pero, por encima de todo ello, en mi corazón Te considero Krsna, y por ello estoy muy deseoso de servirte.
Texto 177: «Bilvamaṅgala Thakura cambió su comprensión impersonal por la comprensión de la Personalidad de Dios. Ahora veo que mi situación es parecida a la suya, pues ya ha cambiado.»
Texto 178: Brahmananda Bharati concluyó: «“Aunque recibí la adoración de quienes siguen la senda del monismo, y aunque fui iniciado en la autorrealización mediante el sistema de yoga, un astuto muchacho que está siempre de bromas con las gopis me ha convertido por la fuerza en una sirvienta”».
Texto* 179: El Señor Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «Tú tienes un profundo amor extático por Krsna; por eso, mires donde mires, siempre aumentas tu conciencia de Krsna».
Texto* 180: Sarvabhauma Bhattacarya dijo: «Los dos tenéis razón en lo que decís. Para ver directamente a Krsna, debemos recibir Su misericordia.
Texto 181: «No es posible ver a Krsna directamente sin sentir amor extático por Él. Por lo tanto, por la misericordia de Sri Caitanya Mahaprabhu, Brahmananda Bharati ha podido ver directamente al Señor.»
Texto 182: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo: «Sarvabhauma Bhattacarya, ¿qué estás diciendo? ¡Señor Visnu, sálvame! ¡Esa glorificación es otro tipo de blasfemia!».
Texto* 183: Tras decir esto, Sri Caitanya Mahaprabhu Se llevó a Brahmananda Bharati a dónde Él vivía. A partir de ese día, Brahmananda Bharati vivió con Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 184: Más tarde, se unieron también a ellos Ramabhadra Ācarya y Bhagavan Ācarya, quienes, abandonando todas las demás responsabilidades, permanecieron bajo el refugio de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 185: Al día siguiente llegó Kasisvara Gosañi, y Sri Caitanya Mahaprabhu le recibió con mucho respeto; él se quedó con el Señor.
Texto* 186: Kasisvara ayudaba a entrar a Sri Caitanya Mahaprabhu en el templo de Jagannatha. Iba por delante del Señor entre la multitud e impedía que la gente Le tocase.
Texto* 187: Del mismo modo que todos los ríos desembocan en el mar, todos los devotos del país acabaron por acudir al refugio de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 188: Como todos los devotos venían a Él en busca de refugio, el Señor Sri Caitanya Mahaprabhu Se mostró misericordioso con todos y les mantuvo bajo Su protección.
Texto* 189: He narrado así el encuentro de todos los vaisnavas con Sri Caitanya Mahaprabhu. Todo el que escuche esta narración obtiene finalmente refugio a Sus pies de loto.
Texto 190: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.