Texto* 1: Ofrezco respetuosas reverencias a Sri Caitanya Mahaprabhu, que redujo Su comida por temor a las críticas de Ramacandra Puri.
Texto* 2: ¡Toda gloria a Sri Caitanya Mahaprabhu, la encarnación del océano de misericordia! Sus pies de loto son adorados por semidioses como el Señor Brahma y el Señor Siva.
Texto* 3: ¡Toda gloria a Nityananda Prabhu, el más grande de los mendicantes, que ató el mundo entero con un nudo de amor extático por Dios!
Texto* 4: ¡Toda gloria a Advaita Prabhu, la encarnación de la Suprema Personalidad de Dios! Él indujo a Krsna a descender, y de ese modo liberó el mundo entero.
Texto* 5: ¡Toda gloria a todos los devotos, con Srivasa Thakura a la cabeza! Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu es su vida misma.
Texto* 6: De ese modo, en Jagannatha Puri Sri Caitanya Mahaprabhu disfrutaba de diversos pasatiempos con Sus devotos en las olas del amor por Krsna.
Texto* 7: Un sannyasi llamado Ramacandra Puri Gosañi vino entonces a visitar a Paramananda Puri y a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto 8: Paramananda Puri ofreció respetos a los pies de Ramacandra Puri, y Ramacandra Puri le dio un fuerte abrazo.
Texto 9: También Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció reverencias a Ramacandra Puri; éste, a su vez, Le abrazó, y de ese modo recordó a Krsna.
Texto* 10: Los tres hablaron de Krsna durante un tiempo; a continuación, Jagadananda vino y ofreció una invitación a Ramacandra Puri.
Texto* 11: Trajeron para servir una gran cantidad de remanentes de comida del Señor Jagannatha. Después de comer suntuosamente, Ramacandra Puri comenzó a buscar defectos a Jagadananda Pandita.
Texto* 12: Al terminar de comer, Ramacandra Puri dijo: «Mi querido Jagadananda, escucha, por favor. Come lo que ha quedado».
Texto* 13: Con gran afán, Ramacandra Puri hizo sentarse a Jagadananda Pandita y le sirvió prasadam personalmente.
Texto* 14: Animándole una y otra vez, Ramacandra Puri le sirvió suntuosamente, pero cuando Jagadananda se hubo lavado las manos y la boca, Ramacandra Puri comenzó a criticarle.
Texto* 15: «He oído —dijo— que los seguidores de Caitanya Mahaprabhu comen más de lo necesario. Ahora he visto directamente que es cierto.
Texto* 16: «Los excesos con la comida rompen los principios regulativos del sannyasi, pues, cuando un sannyasi come demasiado, su renunciación se destruye.»
Texto* 17: Era característico de Ramacandra Puri que primero hacía comer a alguien más de lo necesario y a continuación le criticaba.
Texto* 18: En el pasado, Ramacandra Puri había ido al lugar en que Madhavendra Puri atravesaba la última fase de su vida.
Texto* 19: Madhavendra Puri cantaba el santo nombre de Krsna, y a veces exclamaba: «¡Oh, mi Señor!, no he logrado refugio en Mathura».
Texto* 20: Ramacandra Puri era tan necio que, sin el menor reparo, se atrevió a instruir a su maestro espiritual.
Texto 21: «Si gozas de bienaventuranza trascendental plena —le dijo—, ahora sólo debes recordar el Brahman. ¿A qué viene ese llanto?.»
Texto 22: Al escuchar esa instrucción, Madhavendra Puri, muy enfadado, le reprendió diciendo: «¡Fuera de aquí, sinvergüenza pecador!
Texto* 23: «¡Oh, mi Señor Krsna!, no he logrado llegar a Ti, ni he logrado Tu morada, Mathura. Me estoy muriendo en mi propia desdicha, y ahora este sinvergüenza viene a causarme más dolor.
Texto* 24: «¡Aparta tu cara de mi vista! Vete a donde mejor te parezca. Si muero viendo tu cara, no alcanzaré el destino de mi vida.
Texto* 25: «Me muero sin alcanzar el refugio de Krsna, y por ello me siento muy desdichado. Y ahora este condenado necio sinvergüenza viene a instruirme sobre el Brahman.»
Texto 26: De ese modo, Ramacandra Puri fue puesto en evidencia por Madhavendra Puri. Por la ofensa cometida, poco a poco se manifestaron en él los deseos materiales.
Texto 27: Quien está apegado al árido conocimiento especulativo no tiene relación con Krsna. Su ocupación es criticar a los vaisnavas. Así se sitúa en el plano de la crítica.
Texto* 28: Īsvara Puri, el maestro espiritual de Sri Caitanya Mahaprabhu, ofreció servicio a Madhavendra Puri, limpiándole el excremento y la orina con su propia mano.
Texto* 29: Īsvara Puri recitaba constantemente el santo nombre y los pasatiempos del Señor Krsna para que Madhavendra Puri los escuchase. De ese modo ayudó a Madhavendra Puri a recordar el santo nombre y los pasatiempos del Señor Krsna en el momento de la muerte.
Texto* 30: Complacido con Īsvara Puri, Madhavendra Puri le abrazó y le dio la bendición de que sería un gran devoto y amante de Krsna.
Texto* 31: De ese modo, Īsvara Puri llegó a ser como un océano de amor extático por Krsna, mientras que Ramacandra Puri se convirtió en un árido especulador que criticaba a todo el mundo.
Texto* 32: Īsvara Puri recibió la bendición de Madhavendra Puri, mientras que Ramacandra Puri recibió una reprimenda. De ese modo, esas dos personas, Īsvara Puri y Ramacandra Puri, son el ejemplo perfecto de lo que significa ser el objeto de la bendición o el castigo de una gran personalidad. Con esos dos ejemplos, Madhavendra Puri instruyó al mundo entero.
Texto* 33: Su Divina Gracia Madhavendra Puri, el maestro espiritual del mundo entero, repartió de ese modo amor extático por Krsna. Mientras se iba del mundo material, recitó el siguiente verso.
Texto* 34: «¡Oh, mi Señor! ¡Oh, amo misericordioso! ¡Oh, señor de Mathura! ¿Cuándo Te veré de nuevo? Porque no Te veo, mi agitado corazón está lleno de inquietud. ¡Oh, amado, más que amado!, ¿qué voy a hacer ahora?».
Texto* 35: En ese verso, Madhavendra Puri enseña la manera de obtener amor extático por Krsna. Al sentir separación por Krsna, el devoto se sitúa en el plano espiritual.
Texto* 36: Madhavendra Puri sembró en el mundo material la semilla del amor extático por Krsna, y a continuación partió. De esa semilla, más tarde creció un gran árbol en la forma de Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 37: He aprovechado para narrar el episodio de la partida de este mundo de Madhavendra Puri. A todo el que escuche ese relato se le debe considerar muy afortunado.
Texto* 38: De ese modo, Ramacandra Puri se quedó en Jagannatha Puri. Como es costumbre en quienes siguen la orden de vida de renuncia, pasaba un tiempo en un lugar y luego se iba.
Texto* 39: Nunca se podía saber dónde iba a comer Ramacandra Puri, pues a veces se presentaba hasta sin haber sido invitado. No obstante, él era muy puntilloso en tomar nota de las comidas de los demás.
Texto* 40: Invitar a Sri Caitanya Mahaprabhu costaba 320 kaudis [conchas pequeñas]. Así se pagaba el almuerzo de tres personas, contando a Sri Caitanya Mahaprabhu y, a veces, a Kasisvara y Govinda.
Texto* 41: El Señor almorzaban cada día en un sitio distinto, y, si alguien estaba dispuesto a pagar un almuerzo, el precio estaba establecido en sólo cuatro panas.
Texto* 42: Ramacandra Puri se preocupó de recoger toda clase de información acerca de Sri Caitanya Mahaprabhu, desde Sus principios regulativos a Su comida, sueño y movimientos.
Texto* 43: Como lo único que le interesaba era buscar defectos, no podía entender las cualidades trascendentales de Sri Caitanya Mahaprabhu. Su única preocupación era buscar defectos, pero no conseguía encontrar ninguno.
Texto* 44: Finalmente, encontró un defecto. «¿Cómo puede comer tantos dulces una persona en la orden de vida de renuncia? —dijo—. A quien come dulces, le es muy difícil controlar los sentidos.»
Texto* 45: De ese modo, Ramacandra Puri blasfemó públicamente contra Sri Caitanya Mahaprabhu; pese a ello, no dejó de visitar al Señor a diario.
Texto* 46: Cuando iba a verle, el Señor le ofrecía reverencias respetuosas, considerándole condiscípulo de Su maestro espiritual. El empeño de Ramacandra Puri, en cambio, era buscar defectos al Señor.
Texto* 47: Sri Caitanya Mahaprabhu sabía que Ramacandra Puri Le criticaba ante todo el mundo, pero, siempre que Ramacandra Puri venía a verle, el Señor le presentaba Sus respetos con gran esmero.
Texto* 48: Un día, Ramacandra Puri se presentó en la casa de Sri Caitanya Mahaprabhu por la mañana. Al ver que había muchas hormigas, dijo algo para criticar al Señor.
Texto* 49: «La noche pasada, aquí hubo azúcar cande —dijo—. Por eso hay hormigas por todas partes. ¡Ay de mí! ¡Un sannyasi, un renunciante, y está apegado al placer de los sentidos!» Tras decir esto, se levantó y se fue.
Texto 50: Sri Caitanya Mahaprabhu había oído rumores acerca de la blasfemia de Ramacandra Puri. Ahora escuchaba con Sus propios oídos sus fantasiosas acusaciones.
Texto* 51: Las hormigas suelen andar indiscriminadamente por todas partes, pero Ramacandra Puri, buscando defectos imaginarios, criticó a Sri Caitanya Mahaprabhu so pretexto de que había llevado dulces a Su habitación.
Texto* 52: Cuando escuchó esa crítica, Sri Caitanya Mahaprabhu Se mostró dudoso y preocupado, de modo que llamó a Govinda y le dio la siguiente instrucción.
Texto* 53: «De hoy en adelante la norma será que sólo tomaré la cuarta parte de un pote de prasadam del Señor Jagannatha y el equivalente a cinco gandas de hortalizas.
Texto* 54: «Si Me traes más de lo que te he dicho, no volverás a verme aquí.»
Texto* 55: Govinda transmitió el mensaje a todos los devotos. Cuando lo escucharon, se sintieron como si un rayo les hubiera golpeado la cabeza.
Texto* 56: Todos los devotos condenaron a Ramacandra Puri, diciendo: «Ese pecador ha venido aquí y nos ha quitado la vida».
Texto* 57-58: Ese día, un brahmana ofreció una invitación a Sri Caitanya Mahaprabhu. Cuando Govinda sólo aceptó el equivalente a cinco gandas de verduras y un cuarto de pote de arroz, el brahmana, desolado, comenzó a lamentarse: «¡Ay de mí! ¡Ay de mí!», golpeándose la cabeza con la mano.
Texto* 59: Sri Caitanya Mahaprabhu comió sólo la mitad del arroz y las verduras, y Govinda tomó el resto.
Texto* 60: De ese modo, Sri Caitanya Mahaprabhu y Govinda comieron solamente la mitad de lo que necesitaban. Debido a ello, todos los demás devotos se abstuvieron de comer.
Texto* 61: Sri Caitanya Mahaprabhu ordenó a Govinda y Kasisvara: «Vosotros podéis aceptar caridad en otro sitio para llenaros el estómago».
Texto* 62: De ese modo, los días pasaban llenos de tristeza. Al enterarse de lo que ocurría, Ramacandra Puri fue a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu.
Texto* 63: Sri Caitanya Mahaprabhu ofreció reverencias a Ramacandra Puri, adorando sus pies. Entonces, con una sonrisa, Ramacandra Puri habló al Señor.
Texto* 64: Ramacandra Puri aconsejó: «No está bien que un sannyasi se dé a la complacencia de los sentidos. De una u otra forma debe comer sólo lo necesario.
Texto* 65: «He oído que estás comiendo la mitad de lo que solías. En verdad, Te veo delgado. Pero tampoco esa árida renunciación es la religión del sannyasi.
Texto* 66: «El sannyasi come lo necesario para mantener el cuerpo, pero no se complace en la satisfacción material de los sentidos. De ese modo, el sannyasi se vuelve perfecto en su progreso en el conocimiento espiritual.
Texto 67-68: «[El Señor Krsna dijo:] “Mi querido Arjuna, no se puede practicar el yoga místico si se come más de lo necesario o se ayuna sin necesidad, si se duerme y se sueña demasiado o no se duerme lo suficiente. Hay que comer y disfrutar de los sentidos lo necesario, hay que esforzarse por cumplir con los propios deberes y hay que regular el sueño y la vigilia. Quien así lo haga, podrá liberarse de los sufrimientos materiales mediante la práctica del yoga místico.”»
Texto* 69: Sri Caitanya Mahaprabhu dijo entonces con humildad: «Yo soy como un niño ignorante, y soy como tu discípulo. Soy muy afortunado de que Me instruyas».
Texto* 70: Al escuchar eso, Ramacandra Puri se levantó y se fue. Por diversas fuentes llegó a saber también que los devotos de Sri Caitanya Mahaprabhu estaban comiendo la mitad de lo habitual.
Texto* 71: Al día siguiente, Paramananda Puri y otros devotos fueron a ver a Sri Caitanya Mahaprabhu con gran humildad y sumisión.
Texto* 72: Paramananda Puri dijo: «Por naturaleza, a mi hermano espiritual Ramacandra Puri le gusta mucho criticar. Si Tú dejas de comer por lo que él diga, ¿cuál es el beneficio?
Texto* 73: «Ramacandra Puri primero te hace comer todo lo que quieras, y, si no comes más de lo necesario, él pone todo su empeño en hacerte comer más. Ése es su modo de ser.
Texto* 74: «De ese modo, después de hacerte comer más de lo necesario, te critica directamente, diciendo: “¡Cuánto comes! ¿Guardas mucho dinero en tus arcas?
Texto* 75: «“Además, si haces comer tanto a los sannyasis, arruinas sus principios religiosos. Está bien claro que no has hecho el menor progreso.”
Texto* 76: «La principal ocupación de Ramacandra Puri es enterarse de cuánto comen los demás y cómo se organizan en la vida cotidiana.
Texto* 77: «Los dos tipos de actividades que se rechazan en las Escrituras reveladas constituyen su vida cotidiana.
Texto 78: «“Se debe ver que, debido al contacto de la naturaleza material con la entidad viviente, el universo actúa de modo uniforme. Por lo tanto, no se deben alabar ni criticar las características o las actividades de los demás.”
Texto 79: «De las dos reglas, Ramacandra Puri sigue la primera, ya que nunca alaba a nadie, pero, aunque sabe bien que la segunda es más importante, la pasa por alto y se dedica a criticar a los demás.
Texto 80: «“Entre una norma anterior y una posterior, la posterior es más importante.”
Texto* 81: «A quien le gusta criticar, no tiene en cuenta las buenas cualidades, aunque las haya a cientos, sino que se las ingenia como sea para señalar un defecto en esas cualidades.
Texto* 82: «Por lo tanto, no se deben seguir los principios de Ramacandra Puri. No obstante, yo tengo que hablar en su contra, pues nuestro corazón sufre por su culpa.
Texto* 83: «¿Por qué has dejado de comer normalmente debido a las críticas de Ramacandra Puri? Por favor, acepta invitaciones como antes. Esto es lo que todos nosotros te pedimos».
Texto* 84: Sri Caitanya Mahaprabhu contestó: «¿Por qué estáis tan enfadados con Ramacandra Puri? Él presenta los principios naturales de la vida de sannyasa. ¿A qué vienen esas acusaciones?
Texto* 85: «Es una gran ofensa que un sannyasi se entregue a la satisfacción de la lengua. El deber del sannyasi es comer solamente lo necesario para mantener unidos cuerpo y alma.»
Texto* 86: Aunque todos rogaron fervientemente a Sri Caitanya Mahaprabhu que tomase una comida completa, Él siguió negándose. Al contrario, respondió a sus ruegos aceptando la mitad de lo que solía.
Texto* 87: El precio de la comida necesaria para invitar a Sri Caitanya Mahaprabhu se estableció en dos panas de kaudis [160 conchas]. Con eso comían dos devotos, y a veces tres.
Texto* 88: Cuando el Señor era invitado por un brahmana en cuya casa no era adecuado que aceptase la invitación, el brahmana pagaba dos panas de caracolas para comprar el prasadam.
Texto* 89: Cuando Le invitaba un brahmana en cuya casa era adecuado aceptar una invitación, el brahmana compraba parte del prasadam y cocinaba el resto en casa.
Texto* 90-91: Cuando Le invitaban Gadadhara Pandita, Bhagavan Ācarya o Sarvabhauma Bhattacarya, Sri Caitanya Mahaprabhu no tenía independencia, incluso si ya había aceptado alguna invitación para aquel día. Aceptaba sus invitaciones conforme ellos lo deseasen.
Texto* 92: Sri Caitanya Mahaprabhu en realidad descendió para dar felicidad a los devotos. Por ello, Se comportaba del modo más adecuado al momento y las circunstancias.
Texto* 93: Debido a Su completa independencia, Sri Caitanya Mahaprabhu a veces Se comportaba como un hombre común, y a veces manifestaba Su opulencia divina.
Texto* 94: Sri Caitanya Mahaprabhu a veces aceptaba a Ramacandra Puri como Su maestro y Se consideraba su sirviente, mientras que otras veces, sin preocuparse por él, no le daba más consideración que a una brizna de paja.
Texto* 95: Sri Caitanya Mahaprabhu actuaba del mismo modo que la Suprema Personalidad de Dios, más allá de las restricciones de la inteligencia de nadie. Hacía todo lo que quería, pero todas Sus actividades eran muy hermosas.
Texto* 96: De ese modo, Ramacandra Puri pasó unos días en Nilacala [Jagannatha Puri]. Luego se marchó a visitar otros lugares sagrados de peregrinaje.
Texto* 97: Los devotos veían a Ramacandra Puri como un gran peso en la cabeza. Cuando se fue de Jagannatha Puri, todos se sintieron muy felices, como si de pronto se les hubiera caído de la cabeza una gran carga de piedra.
Texto* 98: Tras su partida, volvió la felicidad. Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó invitaciones como solía y dirigió el canto y la danza en congregación. Todos los demás comenzaron a tomar prasadam sin impedimentos.
Texto* 99: Si a una persona la rechaza su maestro espiritual, cae tan bajo que, como Ramacandra Puri, comete ofensas incluso contra la Suprema Personalidad de Dios.
Texto* 100: Sri Caitanya Mahaprabhu consideró a Ramacandra Puri Su maestro espiritual, y por ello no tuvo en cuenta Sus ofensas. Sin embargo, el carácter de Ramacandra Puri fue para todos una lección acerca del resultado de ofender al maestro espiritual.
Texto* 101: La naturaleza de Sri Caitanya Mahaprabhu está llena de néctar. Escuchar hablar de ella es agradable para el oído y la mente.
Texto* 102: Yo escribo sobre la naturaleza de Sri Caitanya Mahaprabhu. ¡Oh, lectores!, por favor, escuchad con atención, pues de ese modo recibiréis fácilmente el amor extático por los pies de loto del Señor Sri Krsna.
Texto 103: Orando a los pies de loto de Sri Rupa y Sri Raghunatha, siempre deseando su misericordia, yo, Krsnadasa, narro el Sri Caitanya-caritamrta, siguiendo sus pasos.